2007
Abr 24

El próximo jueves hará siete décadas del bombardeo de la Legión Cóndor alemana sobre Gernika, que causó unos 250 muertos y centenares de heridos y que se convirtió en un símbolo universal del horror de la guerra. Con motivo de ese aniversario, la ciudad de Berlín organiza un programa de actividades culturales que combina danza contemporánea, simposios, lecturas y un ciclo de cine. Este homenaje coincide con otro paralelo que organiza a finales de mes el Ayuntamiento de Gernika, con una amplia exposición audiovisual que recreará la destrucción de la villa el 26 de abril de 1937. Varios premios Nobel y alcaldes de ciudades por la paz, entre ellos los de Hiroshima y Nagasaki, asistirán en Gernika a la proclamación de una declaración institucional contra la guerra.
En Alemania, donde hablar del nazismo aún causa una mezcla de desgarro, estupor y vergüenza, se ha querido revisar con valentía su pasado más sombrío con un reconocido homenaje a todas aquellas víctimas inocentes de la sinrazón nazi. “Todo comenzó con Guernika”, ha resumido hoy Wolfgang Wippermann, catedrático de Historia Contemporánea que preside la asociación cultural germano-vasca Gernika. El bombardeo que sufrió el 26 de abril de 1937 esta población en la que entonces vivían unas 5.000 personas, en plena Guerra Civil española (1936-1939), supuso el primer ataque aéreo indiscriminado contra una ciudad y fue el preludio de lo que ocurriría en la II Guerra Mundial y posteriores conflictos.

Voces de la matanza

El Estado alemán no reconoció expresamente su culpa hasta hace diez años, cuando el entonces presidente federal Roman Herzog escribió una carta en la que expresó su pesar por lo que hicieron los aviones de la Legión Cóndor. Por eso y bajo el lema Recordar para la paz-Bakea gogoratuz, la asociación Gernika y el Instituto Cervantes de Berlín, con el apoyo de la Filmoteca Vasca, el Cine Arsenal y un sinfín de instituciones de ambos países, se proponen recordar y reflexionar sobre el bombardeo desde distintos puntos de vista.

>> Fuente: www.elpais.es